El lenacapavir, medicamento revolucionario contra el VIH, sigue sin llegar a Latinoamérica pese a la participación de países como Brasil, México y Perú en sus ensayos clínicos.

La farmacéutica estadounidense Gilead Sciences mantiene el monopolio mundial y los gobiernos latinoamericanos presionan para que se rompa la patente.

El medicamento, que requiere solo dos inyecciones al año y ofrece una eficacia cercana al 100 %, ya se distribuye en nueve países africanos prioritarios, pero no ha llegado a la región de renta media.

En la conferencia internacional de VIH/Sida celebrada en Río de Janeiro, manifestantes exigieron el acceso a la versión genérica y criticaron la falta de disponibilidad para los países que contribuyeron a su desarrollo.

El Fondo Mundial y el PEPFAR han ampliado acuerdos con Gilead para suministrar el lenacapavir a dos millones de personas en países de ingresos medios y bajos hasta 2028, y en abril anunciaron la extensión a tres millones de personas y 12 países adicionales, entre ellos República Dominicana, Haití y Honduras.

A pesar de estos acuerdos, la región sigue excluida de la producción de genéricos, lo que genera críticas de activistas y de la ONU, que señalan la necesidad de decisiones políticas para eliminar el VIH antes de 2030.

Brasil, con el mayor peso geopolítico y un sistema público de salud universal, ha sido llamado a liderar la negociación, aunque el ministro de Salud, Alexandre Padilha, ha rechazado la propuesta de Gilead de pagar precios elevados.

El país podría recurrir a la autorización obligatoria para romper la patente, pero la relación tensa con EE. UU. y las sanciones recientes complican la situación.

Mientras tanto, Brasil incorporará el cabotegravir, otro medicamento inyectable, en su sanidad pública.


Fuente: elpais.com

Crédito de imagen: El País