Carlo Maley, director del Centro de Evolución del Cáncer de Arizona, sostiene que la naturaleza ha desarrollado mecanismos de prevención del cáncer en animales como elefantes y ballenas. Al estudiar estos organismos, propone una terapia adaptativa que reduce la presión selectiva sobre las células tumorales, retrasando la aparición de resistencia a los fármacos.
Maley destaca que los elefantes poseen 20 copias del gen supresor de tumores p53, lo que les permite detectar y eliminar rápidamente las células con daño en el ADN. En las ballenas, la reparación del ADN es más eficiente, aunque no se basa en copias adicionales de p53.
El científico argumenta que la medicina debería enfocarse en prolongar la vida y mejorar su calidad, convirtiendo el cáncer en una enfermedad crónica controlable, similar a la diabetes o el VIH, en lugar de perseguir una cura definitiva.
Fuente: elpais.com



