El proyecto que la Conmebol le presentó a la FIFA para aumentar a 64 los participantes en la próxima Copa del Mundo pretende que Argentina, Uruguay y Paraguay sean anfitriones durante toda la fase de grupos.
Gianni Infantino tiene quien lo defienda. En paralelo al apoyo que este viernes expresó la Confederación Africana de Fútbol (CAF), en las últimas horas también se multiplicaron desde Sudamérica las muestras de adhesión al presidente de la FIFA. A la defensa manifestada por la Confederación Sudamericana (Conmebol) en el mediodía del jueves, sobre el final de esa jornada se sumaron sendos comunicados de Argentina y Paraguay, las primeras asociaciones nacionales que protegen a Infantino ante los cuestionamientos de la UEFA y otras federaciones continentales tras el intento de la FIFA, finalmente fallido , de privatizar los Mundiales. Las propias Argentina y Paraguay, más Uruguay, apuestan por recibir más partidos en la organización de la Copa del Mundo 2030, a jugarse casi íntegramente en España, Portugal y Marruecos.
El alineamiento de la Conmebol con Infantino es a prueba de escándalos e incluso de la opinión del presidente de la Confederación Brasileña, Samid Xaur, quien el miércoles había criticado el intento de la FIFA para que accionistas liderados por Joshua Kushner, hermano del yerno de Donald Trump, comercializaran las Copas del Mundo. “Estamos en conversaciones con la Conmebol pero no es algo que veamos con buenos ojos. Tomaremos una decisión conjunta, pero personalmente me opongo a esta venta de derechos”, explicó Xaur. Sin embargo, en un ejercicio de equilibrio para no debilitar su relación con uno de sus dos principales afiliados -el otro es Argentina-, la Conmebol se posicionó del lado de la FIFA e indirectamente deslizó un intento de desestabilización por parte de Europa.
La entidad presidida por el paraguayo Alejandro Domínguez, con sede en Asunción, expresó su “preocupación por las reiteradas acciones unilaterales e inconsultas” y aclaró que “Conmebol no acompañará ningún procedimiento que desconozca los mecanismos institucionales”. Casi en cadena, al final del día, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) elogió la “solidez institucional” que alcanzó la FIFA tras la llegada de Infantino y enfatizó en su modelo de gobernanza “claro, estable y transparente”. También la Asociación Paraguaya felicitó a Infantino con expresiones idénticas al calificar a la FIFA como un ente “cercano, abierto y transparente”.
El apoyo de la Conmebol, históricamente distanciada de la UEFA, también se explica en su proyecto de ampliación de 48 participantes a 64 para la próxima Copa del Mundo . En 2023, Infantino pareció concederle un premio consuelo a Sudamérica para el próximo Mundial, que será organizado principalmente por España con algunos partidos delegados en Portugal y Marruecos, cuando le otorgó los tres primeros encuentros del torneo a Uruguay, Argentina y Paraguay . La Conmebol, que también se había postulado para albergar el Mundial, presentaba como su principal carta al centenario de la primera edición, celebrada en 1930 en Montevideo.
Tras la ampliación de 32 a 48 países en el último Mundial, Sudamérica fue por más y le propuso a Infantino un segundo incremento consecutivo: de 48 a 64. La FIFA le dio luz verde al proyecto y estaba cerca de aprobarlo, aunque el escándalo surgido alrededor de la privatización de los Mundiales puso a la defensiva al presidente suizo, que debió pedir disculpas por su proyecto y se jugará la reelección a inicios del próximo año en las elecciones de la FIFA . Muchas asociaciones nacionales europeas ya anunciaron que no lo votarán.
Con Brasil al margen del plan -de ahí sus críticas a Infantino-, el proyecto de la Conmebol para que Argentina, Uruguay y Paraguay reciban seis partidos cada uno, en vez de uno como originalmente estaba previsto, fue anunciado este jueves por el presidente de la AFA, Claudio Tapia. “Hemos logrado que el Mundial 2030 sea homenajeado como se debe: el primero se jugó acá hace 100 años. ¿Cuál es el partido más importante? El primero y el último. Tenemos el primero y estamos trabajando para tener una fase completa si se juega con 64 equipos. Y las sedes principales, Portugal, España y Marruecos, van a tener cuatro partidos más si se juega con 64 equipos”, reveló Tapia.
Infantino, por su parte, llegó este viernes a Colombia para el acto oficial de posesión presidencial de Abelardo de la Espriella. El presidente de la FIFA está en un subcontinente que lo protege.
Fuente: elpais.com



