La antropóloga física chilena Verónica Silva Pinto ha reescrito la historia del Niño del Cerro El Plomo, encontrado en 1954 a más de 5 400 m de altura. Su investigación, publicada en Science Advances, concluye que el niño murió por un golpe en el cráneo durante la ceremonia de la Capacocha, y no por hipotermia como se creía durante siete décadas.
Silva determinó que el niño, de unos ocho años, peregrinó desde Cuzco en una comitiva de nueve meses, alimentándose en ceremonias de comensalidad. El análisis de su cabello reveló la dieta y la duración del viaje. El hallazgo también revisa la causa de muerte de las Doncellas del Cerro Esmeralda, mostrando que las marcas en sus cuellos son textiles, no estrangulamiento.
El Niño del Cerro El Plomo se conserva en una cámara fría del Museo Nacional de Historia Natural, donde su cuerpo, junto con objetos rituales, sigue intacto. La investigación de Silva destaca la visión inca de la muerte como tránsito espiritual y la importancia de los sacrificios en la Capacocha.
Fuente: elpais.com



