La narrativa de extinción de la IA no debe distraernos de riesgos reales y cotidianos. El autor compara la amenaza de la IA con un producto averiado, como aguacates envenenados, y critica la falta de normas de seguridad comunes en EE UU y la ausencia de cooperación internacional.

Se citan propuestas del CEO de Anthropic, Dario Amodei, que pide normas de seguridad, colaboración con terceros países y evaluadores externos. También se menciona la necesidad de una agencia global inspirada en el OIEA para gobernar la IA.

El texto señala que la competencia entre EE UU y China y la presión de los magnates tecnológicos dificultan la regulación, aunque se vislumbra esperanza en posibles reformas legislativas en EE UU y en la iniciativa de la UE.


Fuente: elpais.com