Esta producción en Argentina se concentra en Salta. Ante la deficiencia del secado tradicional, un inventor revoluciona el proceso productivo a través de la irradiación solar.
Desde arriba podría confundirse con una nave espacial. Los trece brazos dispuestos a cada lado de lo que podría ser una columna vertebral dan la sensación de que está todo listo para el despegue. Pero en lugar de volar, lo que hará será levantar temperatura. No se trata de alas, sino de colectores de aire caliente conectados a un caño maestro, un revolucionario sistema que captura el calor de la irradiación solar para secar pimientos; la principal producción de los valles calchaquíes en la provincia argentina de Salta.
El capitán de este secador solar se acerca a dar la bienvenida. Todo sucede a pocas cuadras del centro de la localidad de San Carlos, en el extremo sur salteño. “Normalmente el ají se secaba en el piso, pero ahora lo secamos acá adentro”, explica Miguel Ángel Toto Vargas mientras apila placas en un carrito que ingresará en la cámara de secado, una estructura de 10 m de largo por 3 m de ancho revestida con chapa galvanizada para retener mejor el calor.
El pimiento para pimentón (Capsicum annuum) es originario del continente americano y su producción se concentra en Catamarca, Tucumán y Salta, a lo largo de los Valles Calchaquíes. En San Carlos nace la “ruta del pimentón”, donde durante los meses de secado el paisaje se tiñe de rojo.
“Si se pone el producto en el suelo tarda entre 12 a 14 días en secarse, en cambio con este método en apenas tres días comenzás a sacar la primera tanda”, detalla el productor, quien cuenta con el apoyo de la Universidad de Salta y del Instituto de Investigaciones en Energía No Convencional (Inenco).
El proyecto, financiado con capital propio y asistencia técnica del Inenco, el CONICET y la UNSA, costó 15 000 dólares y se amortizó en cuatro años. Desde 2008 funciona y se ha ampliado con una cámara de secado y un quemador a leña que lo convierte en un secador híbrido.
Gonzalo Durán, docente de Transferencia de Calor, explica que los colectores, distribuidos en dos grupos de 13, alcanzan temperaturas de 40 °C a 80 °C en días de marzo, permitiendo un secado rápido y más higiénico.
El productor señala que la competencia del pimentón importado de China ha reducido los precios locales, dificultando la competitividad del sector.
Fuente: elpais.com



