Una misteriosa nota entregada durante un concierto en Culiacán marcó el preludio del asesinato de Chalino Sánchez, el rey de los corridos. El 15 de mayo de 1992, el cantante fue encontrado muerto en un riachuelo, con las manos atadas y dos agujeros de bala en la nuca. Su muerte generó especulaciones sobre la participación de enemigos políticos, narcotraficantes y la propia policía estatal.


Fuente: elpais.com

Crédito de imagen: El País