El terremoto de Pereira dejó a Daniela Largo, 32 años, enterrada 36 h bajo escombros. Rescatada con el celular en mano, sufrió paro cardiorespiratorio y se reanimó durante 20 minutos. La madre, Martha Emilce Sánchez, relató la angustia y la esperanza que surgió cuando el rescate se concretó.

Daniela había vivido un cáncer de hueso que, tras tratamientos y una decisión de abandonar la quimioterapia, remitió. La tragedia del terremoto la puso en una nueva batalla, esta vez contra la pérdida de su brazo derecho, amputado por los médicos tras el aplastamiento.

La familia, compuesta por su madre, su padre y su pareja Sandra, se reunió en la puerta del hospital, cerrando heridas y compartiendo la incertidumbre de su recuperación. La historia de Daniela se convierte en un testimonio de resiliencia y de la fuerza de la comunidad en momentos de crisis.


Fuente: elpais.com