La mañana de este martes se cumplieron 48 horas desde que los controladores aéreos perdieron contacto con una aeronave Cessna T206 entre Risaralda y Chocó. La Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) logró localizar el punto de caída al día siguiente, en el Cerro Tatamá, a aproximadamente 9.000 pies (2.750 m) de altitud, dentro del Parque Nacional Natural Tatamá.

El avión transportaba a cuatro mujeres —una radióloga, una subgerente de convenios médicos, una enfermera y una médica‑auditora— y al piloto, Mehmet Cankaya, que había puesto su avioneta a disposición de la Patrulla Aérea Civil para misiones médicas. Las comunidades indígenas y afrodescendientes, junto a militares y equipos de rescate, intentan llegar al lugar, pero la topografía agreste, la selva densa y el clima cambiante dificultan tanto el ingreso aéreo como el terrestre.

Las autoridades planifican una incursión por tierra desde Pueblo Rico, municipio risaraldense con alta presencia étnica, mientras esperan condiciones meteorológicas que permitan operaciones aéreas. Hasta el momento no hay información oficial sobre el estado de los ocupantes.


Fuente: elpais.com