Un incendio que se desató en la Vall d’Uixó llegó a las puertas de La Vilavella, obligando a miles de vecinos a evacuar. La mujer sorda de 81 años, que vivía en el centro del pueblo, no escuchó las campanas, los golpes en la puerta ni la alerta ES‑Alert, y permaneció aislada en su hogar.

La policía llegó a aporrear su puerta, pero ella no notó nada diferente. Fue la sobrina quien relató la historia, pues la tía y la sobrina se comunican en lengua de signos y prefieren mantener su identidad en privado.

Mientras el pueblo entero recibía las señales de alarma, la mujer seguía en su casa, viendo en la televisión las imágenes del fuego pero sin percibir la crónica que las acompañaba. Al día siguiente, al salir a la calle, fue encontrada por dos policías que la llevaron al polideportivo de Nules.

El regreso a su hogar se produjo 24 horas después de la intervención policial. La mujer recuperó parte de su rutina, pero el alivio se vio empañado por la vista de la montaña convertida en ladera de ceniza.


Fuente: elpais.com

Crédito de imagen: El País