El uso de inteligencia artificial para redactar discursos políticos plantea riesgos para la democracia y la libertad de expresión. La tecnología puede generar discursos que sean atractivos para el público, pero que carecen de autenticidad y profundidad.

La dependencia de la tecnología para la creación de discursos políticos puede llevar a una pérdida de control sobre el mensaje y la visión política. Además, la tecnología puede ser utilizada para manipular la opinión pública y influir en las decisiones políticas.


Fuente: elpais.com

Crédito de imagen: Éric Sadin