Jacobo García, veterano corresponsal de EL PAÍS, lanzó este año Años luz, una crónica que recorre treinta años de historia y memoria sentimental en América Latina. El libro recibió el Premio Anagrama de crónica, adjudicado por un jurado integrado por Leila Guerriero, Martín Caparrós y Juan Villoro.

En la conversación, García describe la rutina del periodista de campo: la urgencia de ser el primero en la noticia, la carga emocional de cubrir conflictos y la importancia de saber alejarse a tiempo. “Mi generación bebe de más, no tiene una vida familiar ordenada y oculta a sus padres los lugares donde reportea”, confiesa, señalando la precariedad económica y personal que acompaña al oficio.

El autor rememora episodios como la muerte del indigente “Pajarito” en la Ciudad de México, la cobertura de la crisis en Haití, y entrevistas con figuras como Hugo Chávez y Nayib Bukele. También reflexiona sobre la representación de la pobreza en los medios y la tendencia a centrar la atención en élites y violencia.

García critica la visión gringocentrista de algunos medios internacionales y destaca la necesidad de múltiples fuentes para validar una historia. Asimismo, subraya el papel del humor como herramienta para acercar al lector a la realidad que cubre.

El libro, según el periodista, sirve como testamento y cierre de una etapa, antes de que la memoria se vea afectada por el envejecimiento. “Quiero que mi sobrino no piense que su tío fue un maula”, concluye.


Fuente: elpais.com