El dirigente reconoce “errores” en una reunión con la cúpula del organismo en Rabat tras el rechazo mayoritario que recibió el plan de vender a inversores privados parte de los Mundiales mientras la Federación española, con la final del Mundial 2030 en el aire, no se posiciona sobre su continuidad.
La inesperada situación de fragilidad en la que ha quedado el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras el rechazo mayoritario que recibió su plan de vender a inversores privados parte de los derechos comerciales de los Mundiales masculinos y femeninos llevó este miércoles al dirigente suizo a celebrar un gabinete de crisis con altos cargos del organismo en las afueras de Rabat, la capital de Marruecos, para tratar de fortalecer su posición y buscar una salida al torbellino de críticas que desató la propuesta.
La organización que rige el fútbol mundial ha emitido un comunicado a última hora del día para afirmar que la primera reunión relevante convocada por el noveno presidente de la historia de la FIFA después de que las negativas de la UEFA, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) lo obligaran a retirar la semana pasada su proyecto de constituir una sociedad llamada FIFA Forward Enterprise (FFE) para explotar comercialmente las Copas del Mundo había sido “constructiva y positiva”.
La oposición al plan se centró en que la filial, valorada en unos 20.000 millones de dólares, cedería el 20% de su capital a fondos de inversión privados a cambio de unos 4.200 millones y a que entre los inversores potenciales figuraba Thrive Capital, fundada por Josh Kushner, cuyo hermano Jared es el yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Infantino ha comenzado a maniobrar para mejorar su imagen y recabar los apoyos necesarios para una última reelección que hasta hace poco tenía más que asegurada tras el mayor Mundial de la historia, celebrado en EE UU, México y Canadá entre el 11 de junio y el 19 de julio.
Fuente: elpais.com



