Existe una clase de persona que se desentiende del fútbol durante cuatro años pero que, cuando llega el Mundial, se transforma en un ‘hooligan’ de tono bajo. La autora narra su experiencia personal, recordando la dictadura de 1978 y la emoción del torneo 2026, y reflexiona sobre la identidad y la pasión futbolera.


Fuente: elpais.com