Oscar Casanella, bioquímico cubano y activista, fue expulsado de su trabajo en 2016 y perseguido por su crítica al régimen. Tras escapar en 2021, llegó a EE. UU. con su familia y ha estado esperando una decisión de asilo durante más de cuatro años.
Recientemente recibió una nueva citación para una audiencia colectiva, lo que ha incrementado su temor a que le nieguen el asilo y lo deporten a Cuba, donde podría enfrentar prisión o incluso la muerte.
La política migratoria de EE. UU., influenciada por la administración de Trump, ha llevado a la detención de solicitantes de asilo y a la imposición de tarifas y procedimientos más estrictos. Casanella destaca la desigualdad entre quienes recibieron parole y quienes obtuvieron I-220A, lo que ha dejado a muchos cubanos en un limbo migratorio.
Fuente: elpais.com



