Las dos grandes potencias exhiben su enfrentamiento por el futuro de la inteligencia artificial al estallar el debate sobre cómo regularla para evitar escenarios catastróficos.

Desde la analogía con el Sputnik, EE UU y China compiten en comercio, espacio, armamento y ahora IA. La carrera se intensifica con declaraciones de Trump que señala a China como la única interesada en frenar el desarrollo de la IA, y con respuestas de Pekín que acusan a EE UU de retórica de Guerra Fría.

El control de la cadena de suministro de chips y la disponibilidad de ingenieros son batallas clave. Mientras EE UU mantiene restricciones a la venta de chips avanzados, China lanza modelos de IA de código abierto que compiten con ChatGPT.

Empresas como Anthropic, OpenAI y Google proponen autorregulación para equilibrar riesgos y beneficios, pero la presión geopolítica podría obstaculizar acuerdos comunes.

En la cumbre del 24 de septiembre, Trump y Xi abordarán la regulación de la IA, un tema que podría definir la próxima fase de la rivalidad global.


Fuente: elpais.com