En el centro de Berlín, un terreno vacío que guarda los vestigios del último búnker de la Nueva Cancillería del Reich se ha convertido en el foco de una controversia. Un inversor de Hamburgo planea erigir un edificio de oficinas y un bloque de viviendas de lujo, con 66 apartamentos, sobre el sitio.
El proyecto, basado en un plan urbanístico aprobado en 2006, ha sido criticado por la asociación Berliner Unterwelten y por expertos en patrimonio cultural, quienes argumentan que el búnker debe conservarse como testimonio del régimen nazi y de la historia de la ciudad.
El Senado de Berlín ha expresado su oposición, citando el alto costo del terreno y el potencial de viviendas de lujo, pero también ha exigido que el propietario documente adecuadamente el búnker antes de cualquier demolición.
La polémica refleja el debate más amplio sobre la memoria histórica frente al desarrollo urbano en la capital alemana.
Fuente: elpais.com
Crédito de imagen: El País



