El mismo día en que la administración Trump excluyó a Venezuela de la lista de incumplidores en la lucha contra el narcotráfico, la Misión de Determinación de Hechos de la ONU presentó un informe que señala que el aparato represivo del Estado sigue "intacto".

El gesto estadounidense, que también elevó las relaciones bilaterales a nivel de embajadores, busca legitimar al gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez, quien ha ganado visibilidad internacional pese a la falta de cambios estructurales en el interior.

El informe de la ONU destaca que continúan vigentes leyes que criminalizan la disidencia, que los servicios de inteligencia y fuerzas de seguridad conservan sus estructuras y que no se ha desmantelado a los "colectivos" paramilitares. Además, se documentan patrones de tortura y detenciones de entre 300 y 500 personas por motivos políticos.

Expertas como Carmen Beatriz Fernández y Sofía Macher advierten que, sin una transformación del sistema represivo, la percepción de una transición democrática será limitada.


Fuente: france24.com