El presidente Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping concluyeron su visita de Estado en Washington con declaraciones de amistad y estabilidad estratégica. Ambos líderes resaltaron la importancia de la relación bilateral y la promesa de futuros encuentros.
Durante la visita, Trump enfatizó que no quiere que alguien proclame la independencia de Taiwán, ya que podría obligar a Estados Unidos a ir a la guerra. Xi, por su parte, advirtió que Taiwán es el asunto más importante en la relación entre Pekín y Washington y que una mala gestión podría llevar a una situación extremadamente peligrosa y a enfrentamientos o conflictos.
La cumbre también incluyó la agenda de comercio, aranceles y la competencia en inteligencia artificial, además de la cuestión de Taiwán. Ambos líderes se comprometieron a mantener la estabilidad estratégica y a seguir trabajando en la relación bilateral.
La visita de Estado de Xi a Washington fue la primera en 11 años y se caracterizó por un gran despliegue de pompa y la promesa de volver a verse muy pronto. La visita concluyó con la partida de Xi y su esposa, Peng Liyuan, hacia Pekín.
Fuente: elpais.com



