La Administración de Trump impuso este viernes nuevas sanciones al Tribunal Penal Internacional (TPI), proscribiendo su acceso al sistema financiero estadounidense y a cualquier entidad que colabore con el tribunal.

El TPI, que ya había recibido golpes previos de Washington en forma de castigos económicos a 13 de sus jueces y fiscales, condenó inmediatamente las sanciones y difundió un comunicado en defensa de su labor.

Las sanciones alcanzan a empresas, instituciones o particulares que colaboren con el TPI, y tienen consecuencias en el apoyo a las víctimas de los delitos perseguidos por el tribunal.

El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció una campaña para desmantelar la amenaza que supone la CPI y dijo que EE.UU. nunca permitirá procesar a ciudadanos estadounidenses.

El TPI, con sede en La Haya, fue fundado en 2002 y no cuenta con Estados Unidos como miembro.


Fuente: elpais.com