Santa Marta amaneció sin retenes en las zonas rurales ni amenazas explícitas en las vías tras el fin del paro armado impuesto por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). La capital del Magdalena y varios municipios aledaños de la Costa Caribe colombiana retomaron sus actividades en cuestión de horas.

El presidente Abelardo de la Espriella aterrizó en la ciudad el viernes para anunciar planes y proyectos, incluido la creación de un bloque de seguridad urbana en el balneario. La ciudad recuperó gran parte de su pulso, con playas del centro histórico llenas de bañistas y hoteles con un regreso gradual de reservas canceladas durante las intimidaciones.

El tráfico desde Riohacha se reanudó de forma escalonada por la Troncal del Caribe, vía con histórica influencia del grupo paramilitar que impuso el paro. La fuerza pública se organizó en grupos para escoltar vehículos; una caravana de aproximadamente 17 camiones avanzó escoltada por dos motocicletas de la Policía, según un transportador entrevistado.

Distintos colegios y universidades de Santa Marta mantuvieron sus puertas cerradas tras el paro, a la espera de que la zozobra disminuyera. El presidente se reunió con cabezas de gremios y comerciantes en la sede de la Cámara de Comercio de Santa Marta y luego se trasladó a la Quinta de San Pedro Alejandrino, donde desarrolló un consejo de seguridad con autoridades locales.

El gremio Fedetranscarga, a través de su presidente Arnulfo Cuervo, advirtió del impacto económico del paro, afirmando que el primer día Santa Marta dejó de percibir 39.500 millones de pesos y la región Caribe otros 42.000 millones, con al menos 22.000 empresas afectadas.

El grupo paramilitar justificó el paro como una muestra de poder para impedir que el Clan del Golfo se instale en la Sierra Nevada de Santa Marta. La Sierra Nevada de Santa Marta es el área rural que rodea a la ciudad y donde nacieron y se fortalecieron las ACSN.

La ciudad estuvo custodiada por una avanzada presidencial compuesta por militares y policías, y se observaron camionetas blindadas en una caravana por el centro histórico.


Fuente: elpais.com