Rusia ha continuado atacando objetivos en Ucrania, incluidos infraestructuras energéticas, después de la tregua anunciada el domingo por la tarde por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su red social Truth.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que Moscú no considerará un alto el fuego porque lo percibe como una “trampa”.
En el distrito de Korosten, en la región de Zhitomir, los bombardeos rusos dañaron infraestructura ferroviaria y energética sin causar víctimas, según informó Vitali Buchenko, jefe de la administración militar regional, a través de redes sociales.
El domingo por la tarde, un ataque alcanzó una estación hidroeléctrica en la ciudad nororiental de Járkov.
Según fuentes, la noche del domingo al lunes se registró un lanzamiento masivo de drones y misiles, con múltiples interceptaciones por parte de las defensas ucranianas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó la acción rusa como una violación del alto el fuego energético anunciado por Trump y señaló que Ucrania responderá si Rusia no acepta el alto el fuego en materia energética.
Las autoridades ucranianas no han dado por rota la tregua, aunque reconocen la incertidumbre sobre la postura de Estados Unidos.
Fuente: elpais.com



