El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia, la antigua KGB, ha declarado este miércoles en búsqueda y captura internacional al fundador del servicio de mensajería en internet Telegram, el empresario ruso Pável Durov, tras incoar una causa en su contra por cooperación con el terrorismo. “Durov ha sido acusado de colaborar con actividades terroristas. Ha sido declarado en búsqueda internacional”, indica la entidad en una nota publicada en su portal oficial. Ni Durov, que actualmente tiene residencia en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), ni Telegram han hecho comentarios.
El Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB) ha informado de que los cargos se relacionaban con la omisión de Telegram, en violación de las leyes rusas, de eliminar material —incluidos canales, chats y bots— “utilizado por los servicios secretos ucranios y por organizaciones terroristas y extremistas para organizar y coordinar actos de sabotaje y terrorismo, asesinatos en masa y operaciones de ciberfraude dentro de la Federación Rusa”. “Esto ha provocado numerosas víctimas, incluyendo a mujeres y menores de edad, además de miles de millones de dólares en daños materiales”, ha sostenido el servicio.
En febrero de este año, el FSB aseguró tener pruebas “fiables” de que Kiev podía obtener “rápidamente” información y datos personales publicados en la mensajería de Telegram y utilizarlos para fines militares, según recogieron varios medios internacionales, citando a la agencia TASS. La entidad ha detallado que agentes de la inteligencia ucrania se hacían pasar por mujeres jóvenes que por medio de engaños lograban recibir transferencias de sus víctimas, tras lo cual las extorsionaban, acusándolas de enviar dinero al enemigo, para implicarlas en ataques contra agentes del orden, incendios contra instalaciones de transporte, energía, comunicaciones e instituciones bancarias. Además, les obligaban a servir de mensajeros en esquemas de estafas a otras víctimas, delito también penado por las leyes rusas.
Según ha afirmado a la agencia rusa TASS el abogado Vladímir Zherebenkov, se trata de una acusación muy grave que podría ser penada en caso de demostrarse su culpabilidad con cadena perpetua. Además, ha señalado que Durov podría ser arrestado en ausencia en Rusia, tras lo cual las autoridades rusas buscarían su extradición por la vía de Interpol.
El FSB ha confirmado que a lo largo del último año detuvo a 46 jóvenes rusos con edades entre 18 y 22 años que, tras acceder al chatbot Daivinchik/Leo de Telegram, supuestamente un servicio de citas, se vieron implicados en actividades de sabotaje y terrorismo.
Telegram, una aplicación de mensajería cifrada fundada en 2013, afirma tener más de mil millones de usuarios y ser ampliamente utilizada en ambos bandos del conflicto ruso-ucranio. Junto a WhatsApp, la aplicación ha sido bloqueada en Rusia tras ser objeto de esas acusaciones de incumplir las leyes locales y no eliminar contenidos prohibidos. Para su uso, los rusos recurren a las redes VPN, una herramienta para evadir las restricciones, que se ha hecho muy popular.
En el país funciona también el servicio de mensajería estatal MAX, promovido por el Gobierno ruso y que usan más de 86 millones de ciudadanos, según estadísticas oficiales.
Durov, nacido en San Petersburgo (Rusia) hace 41 años, pero con doble nacionalidad emiratí y francesa, fundó VKontakte, el equivalente ruso de Facebook, antes de vender su participación restante en 2014, presionado por las autoridades rusas. Las autoridades francesas también investigan a Durov por acusaciones de que Telegram no combatió adecuadamente la actividad delictiva en la plataforma y no cooperó lo suficiente con las solicitudes de las fuerzas del orden. El empresario niega haber cometido delito alguno.
Fuente: elpais.com



