El nuevo mandatario mantiene una relación cercana con el Gobierno de Donald Trump y cuenta con una larga trayectoria personal y profesional en Miami, Estados Unidos. Más allá de las implicaciones que este vínculo pueda tener para la política exterior colombiana, un grupo de juristas y dirigentes opositores sostiene que la ciudadanía estadounidense de De la Espriella podría ser incompatible con el ejercicio del cargo de jefe de Estado de Colombia.
La Constitución no prohíbe expresamente que un colombiano por nacimiento con otra nacionalidad ejerza la Presidencia, pero la oposición argumenta que las obligaciones derivadas de la naturalización estadounidense y la relación con EE. UU. generan conflictos de interés.
De la Espriella ha residido en Estados Unidos, donde nacieron sus cuatro hijos, y posee una residencia en Miami valorada en US$ 5,1 millones. Su bufete de abogados opera en Florida y ha mantenido vínculos con figuras políticas estadounidenses.
Juristas y académicos han firmado una declaración conjunta pidiendo que el presidente renuncie a su ciudadanía estadounidense, citando la incompatibilidad con los deberes de un presidente colombiano. La ciudadanía italiana del mandatario no ha generado el mismo debate.
Fuente: france24.com



