El presidente Abelardo de la Espriella ordenó la militarización de la ciudad de Santa Marta tras una serie de actos de violencia que incluyeron el incendio de autobuses, taxis y un camión de carga, así como disparos contra un supermercado.

Los incidentes ocurrieron en la mañana del martes, cuando la calle 30 quedó casi vacía y los conductores retiraron sus vehículos por temor a amenazas de encapuchados.

El presidente, que había estado en la ciudad la noche anterior, publicó un video en el que afirmó que Santa Marta sería militarizada y que el Estado no se sometería al terror.

El gobierno respondió con patrullas de la Fuerza Pública y aviones Kfir de la Fuerza Aérea sobrevolando el Magdalena.

La violencia se desencadenó tras la muerte de José Luis Pérez Villanueva, alias “Cholo”, un segundo cabecilla del grupo Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).

El presidente afirmó que no permitiría un paro armado y prometió enfrentar a los grupos armados con determinación.

Las ACSN, un grupo de origen paramilitar, no respondieron con combate, sino con la paralización de la vida cotidiana en la ciudad.


Fuente: elpais.com