China ha dado un giro copernicano a la relación con su díscolo vecino norcoreano al respaldar su arsenal nuclear en lugar de empeñarse en la desnuclearización de la península coreana.
En medio de una rivalidad global cada vez más feroz, Pekín ha tomado la capacidad nuclear de Pyongyang como un activo geopolítico que dificulta la posición de Estados Unidos en el noreste de Asia.
El viaje de Xi Jinping a Corea del Norte en junio, con ocasión del 65º aniversario del Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua de 1961 entre ambos países, fue la oportunidad de exhibir el punto de inflexión en el debate internacional sobre las armas nucleares de Pyongyang.
Desde el ascenso al poder en 2011 de Kim Jong-un, las relaciones entre los dos vecinos han sido tormentosas.
Pekín fue el principal impulsor de las negociaciones a seis bandas para la desnuclearización de su vecino, que comenzaron en 2003 y colapsaron en 2009.
Kim Jong-un solo quiso negociar su capacidad nuclear con Donald Trump, pero tras el fracaso de la cumbre de Hanói en 2019, incrementó su arsenal.
En plena rivalidad con Estados Unidos y con un Japón que ha abandonado su pacifismo constitucional y duplicado su presupuesto militar, China ha dejado públicamente a un lado sus recelos y se ha abierto a convivir con un vecino nuclear que comparte hostilidad hacia esos dos países.
La guerra de Ucrania ha impulsado enormemente las relaciones entre Rusia y Corea del Norte.
Tal vez lo que más preocupa a China es la alianza formal establecida entre los dos países, tras la firma en junio de 2024 por Kim Jong-un y Vladímir Putin de un Tratado de Asociación Estratégica Integral.
Según el SIPRI, el régimen norcoreano cuenta con 60 ojivas ensambladas y dispone de unos mil misiles de alcance corto, medio e intercontinental.
China es el principal socio comercial de Corea del Norte, responsable del 90% del comercio de ese país.
Ante esa realidad y el agravamiento de las tensiones geopolíticas en la región, Pekín ha optado por el pragmatismo y ha decidido utilizar la capacidad nuclear de Corea del Norte como palanca frente a Washington.
En este complicado escenario geopolítico, el ganador más claro es Kim Jong-un.
Fuente: elpais.com



