El Parlamento de Noruega ha abierto un ciclo de audiencias públicas de control constitucional tras destaparse los nexos entre altas esferas del poder político nórdico y el fallecido magnate estadounidense condenado por delitos sexuales, Jeffrey Epstein.
El primer ministro noruego Jonas Gahr Store compareció ante el comité para rendir cuentas por sus siete años al frente del Ministerio de Exteriores (2005‑2012). La investigación parlamentaria convocará a un total de 11 ministros y exministros.
El escándalo se desencadenó tras la desclasificación de documentos en Estados Unidos que expusieron contactos de Epstein con personalidades noruegas. El gobierno noruego financió con más de 130 millones de coronas noruegas, durante dos décadas, al International Peace Institute (IPI).
Rod‑Larsen y su esposa Mona Juul, diplomáticos clave en los Acuerdos de Oslo, están formalmente imputados por la unidad de delitos económicos bajo cargos de corrupción grave y complicidad.
Durante su intervención ante el comité, Jonas Gahr Store negó haber mantenido contacto personal con Jeffrey Epstein y negó que Epstein influyera en la política exterior o de desarrollo de Noruega. Store reconoció fallas de control e irregularidades en la gestión de subsidios diplomáticos pasados y pidió no generalizar el comportamiento de "algunos individuos" a toda la estructura estatal.
El caso también salpica al ex primer ministro Thorbjorn Jagland, quien se encuentra actualmente bajo investigación penal por corrupción grave, y al exministro de Exteriores Borge Brende, citado a declarar.
El Parlamento noruego constituyó una comisión de investigación independiente cuyo informe final sobre el entramado de Epstein se publicará en enero de 2028.
Fuente: actualidad-rt.com



