Mitoe Matsumoto, de 84 años, vivió la explosión de la bomba de plutonio Fat Man sobre Nagasaki el 9 de agosto de 1945 a las 11:02 de la mañana. En ese momento tenía tres años y cuatro meses.

El proyectil fue lanzado por el piloto del B-29 Bockscar, quien, al ver un claro entre las nubes, decidió soltar la bomba sobre el valle de Urakami, donde vivía una importante población cristiana.

La superviviente, que ha sido hibakusha toda su vida, recuerda el miedo y el resplandor del día, pero afirma que nunca sufrió discriminación por su condición.

La entrevista tuvo lugar en el Museo de la Bomba Atómica de Nagasaki, durante un viaje organizado y financiado por el Gobierno de Japón.


Fuente: elpais.com