Javier Milei cierra filas en la quinta presidencial de Olivos, a las afueras de Buenos Aires. El Gobierno argentino anunció este jueves una reorganización de la residencia en la que vive el mandatario que supone disolver su administración general, reducir el personal civil y ampliar las atribuciones de la Casa Militar, el cuerpo encargado de la seguridad del presidente y de su familia.
El organismo que gana protagonismo con los cambios depende de forma directa de la hermana del mandatario, la secretaria general Karina Milei.
En un comunicado oficial, la Casa Rosada informó que las modificaciones se deben “a la necesidad de elevar los estándares de eficiencia y seguridad del presidente y de su entorno en el marco de la escalada de la inseguridad a nivel global y de la visita del papa León XIV a la Argentina”.
El Gobierno señaló también que la llegada del pontífice “demandará un gran movimiento de personal ajeno para la ejecución de obras y la prestación de servicios necesarios para el acondicionamiento de la visita oficial”. Pese a la justificación oficial, el Papa se alojará en la Nunciatura Apostólica y hasta el momento no consta ninguna visita a Olivos en su comitiva.
Los cambios van más allá de la custodia de Milei. Por ley, la Casa Militar ya tiene a su cargo la seguridad del presidente, de sus familiares directos y de todas sus residencias. La novedad es que, según el anuncio, también se le transferirán “las responsabilidades y bienes” de la quinta presidencial, lo que sugiere que a partir de ahora serán responsables también del día a día de la quinta de Olivos.
Según el responsable del sindicato de trabajadores estatales (ATE) de Buenos Aires, Daniel Catalano, en las últimas horas han sido despedidos diez trabajadores de la residencia. “Se presentaron a su puesto de laburo como todos los días a realizar las labores que llevan adelante y no pudieron hacerlo. No se les dio ninguna explicación. Nada”, denunció Catalano.
Entre julio y agosto, el mandatario ultra permaneció 45 días sin pisar la sede de Gobierno, de los que pasó gran parte dentro de la residencia presidencial. La reorganización en su interior coincide con numerosos rumores sobre el gran malestar de Milei por supuestas filtraciones a la prensa de conversaciones y situaciones ocurridas en Olivos. De ser así, la reorganización buscaría garantizar el hermetismo de las actividades presidenciales en la quinta.
La Casa Militar cobró visibilidad este año cuando denunció a periodistas por supuesto espionaje en la Casa Rosada a raíz de la difusión de imágenes grabadas sin permiso en los pasillos de la sede gubernamental. Aunque la Justicia desestimó la denuncia, el Gobierno cerró durante once días la sala de prensa a la que tienen acceso los periodistas acreditados y restringió a partir de ese momento los espacios por los que pueden circular.
La transferencia integral de responsabilidades y bienes de la quinta a la Casa Militar se completará en un máximo de 60 días.
Fuente: elpais.com
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