La gobernadora de Baja California adelanta en una entrevista con EL PAÍS que ha presentado una denuncia ante la Fiscalía por la filtración de sus conversaciones con un intermediario para recuperar su visa y afirma que se mantendrá al frente del Estado “con la conciencia tranquila”.
Los esfuerzos de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila (Mexicali, Baja California, 40 años), para recuperar su visado de Estados Unidos se han convertido en un problema para el Gobierno de Claudia Sheinbaum y el partido oficialista, Morena. Los audios en los que se oye a Ávila hablar con un intermediario de Estados Unidos, presuntamente del FBI, para ofrecer información a Washington, supusieron un golpe al discurso de Sheinbaum de defensa de la soberanía nacional frente a la injerencia del Gobierno estadounidense. Pero la gobernadora defiende que sus conversaciones solo eran gestiones para recuperar la visa que el país vecino le canceló a ella y a su esposo, Carlos Torres, en mayo del año pasado y, supuestamente, sin explicaciones de por medio. La gobernadora, que niega haber colaborado con autoridades de EE UU más allá de los canales institucionales como gobernadora de un Estado fronterizo, aún no ha recuperado el permiso para cruzar al otro lado.
Ávila denuncia que Jaime Bonilla , su antecesor en la gubernatura, excompañero de partido y con quien arrastra una profunda enemistad —con alguna tregua momentánea—, le puso una trampa para grabarla en diciembre de 2025 haciéndole creer que le ayudaría a recuperar el documento. La mandataria cuenta que Bonilla le mandó un intermediario que dijo trabajar con “el FBI o el HSI”, aunque no precisa para qué agencia (la primera depende del Departamento de Justicia; la segunda, del Departamento de Seguridad Nacional). Esto fue “una emboscada psicológica” con la que quiso hacerla creer que Estados Unidos la tenía en la mira y podría incluso extraditarla. “Soy gobernadora, pero también soy madre. Cuando comenzaron a hablar de investigaciones y de una posible extradición, pensé en mis hijos, porque nunca antes me habían planteado algo semejante”, dice la mandataria en entrevista con EL PAÍS en Ciudad de México.
Pregunta. ¿Cómo debe ser la relación de un Estado fronterizo con las agencias de seguridad de Estados Unidos?
Respuesta. Tiene que haber mucha comunicación y coordinación, sin subordinación. Lo ha dicho la presidenta, Claudia Sheinbaum. Me toca gobernar una de las fronteras más importantes de todo el mundo. Eso implica tener retos comunes con Estados Unidos, no solo en seguridad, en temas migratorios, económicos, sociales, ambientales. Son muchos los temas que se ven, tenemos mesas de seguridad binacional para trabajar en conjunto.
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Fuente: elpais.com



