Casi dos millones de personas tiñen de rojo las calles de la capital para abrazar a los campeones del mundo en un día para la historia.
La victoria de España en Nueva Jersey, que alcanzó 15.706.000 espectadores de media, provocó que las calles de Madrid se convirtieran en un río de color rojo para abrazar a los nuevos campeones del mundo.
Desde primera hora de la tarde la plaza de Cibeles comenzó a teñirse de grana. Paraguas en una mano, bocina en la otra y suministros de agua mínimos para soportar el calor sofocante, grupos y grupos de jóvenes se agolpaban en las vallas frente al escenario.
Cerca de las 19.00 comenzó el show en Cibeles con animadores, sesiones de DJ y un breve concierto del grupo Viva Suecia y de Saiko antes de la llegada de los jugadores.
La multitud bulle a borbotones alrededor de Moncloa. A la espera del autobús con los jugadores, la gente se reúne en la hierba y la sombra, mientras los aficionados cantan y celebran.
Los jugadores llegaron a las 22.00 a Cibeles y la locura total se desató con la llegada de Lamine Yamal, Nico Williams, Marcos Llorente, Oyarzabal y Rodri, entre otros.
Una nueva generación ha nacido y con ella la ilusión de seguir conquistando el mundo.
Fuente: elpais.com



