La ciudadanía ha construido albergues informales para atender a cientos de personas que no han recibido el apoyo de la Alcaldía. En el barrio Cuarto de Legua, los vecinos miran al cielo esperando alivio, mientras la lluvia amenaza a los refugios improvisados en Chiminangos.

La Alcaldía ha dispuesto un albergue en las Canchas Panamericanas para unas 60 familias, pero la falta de censos y evaluaciones de riesgo deja a muchos sin ayuda oficial. Los vecinos organizan comidas, reparan estructuras y esperan que la lluvia no empeore la situación.

Entre los damnificados, personas como Francisco Manrique y Katherine Varela comparten sus historias de supervivencia y la necesidad de apoyo institucional para evaluar los edificios y garantizar la seguridad de sus familias.


Fuente: elpais.com

Crédito de imagen: El País