La jueza María Lourdes Afiuni, una de las primeras presas políticas del chavismo, recibe la libertad plena y se cierra definitivamente el expediente que levantó las primeras banderas de alerta sobre la pérdida de independencia del poder judicial en Venezuela.

La familia informó que la tarde del viernes recibieron la notificación que pone fin al proceso. La libertad le llega a los 63 años de edad y con un cuadro delicado de salud.

Días antes de que se produjera esta medida, la familia había alertado de que requería que le levantaran las restricciones de arresto domiciliario para poder tratarse tres nuevas lesiones cancerígenas que le habían aparecido, luego de haber sobrevivido ya a un cáncer.

La cadena de irregularidades de este caso de persecución política es un inventario de horrores. Afiuni fue sometida a un proceso viciado por dictar una decisión judicial apegada a los procedimientos. La encarcelaron luego de que Hugo Chávez lo hubiese ordenado en televisión, pagó más años de cárcel de los que le correspondían en su condena, fue juzgada por un delito inexistente y fue torturada, violada y obligada a abortar, con graves secuelas en su cuerpo, mientras estuvo en la cárcel de mujeres de Los Teques, en las afueras de Caracas.

Esta liberación es celebrada por defensores de derechos humanos que esperan que se cierre un capítulo oscuro en el sistema de justicia venezolano. La medida es tomada justo en la semana en que se han iniciado las negociaciones entre el Gobierno de Delcy Rodríguez y la oposición representada en la Asamblea Nacional de 2015.


Fuente: elpais.com