La presidenta Claudia Sheinbaum pidió unidad nacional tras la muerte de 17 mexicanos en una redada migratoria en EE. UU. El gobierno calificó el incidente como una violación grave a los derechos humanos y exigió investigaciones internacionales.
El PRI, encabezado por Alejandro Moreno, rechazó la convocatoria, describiéndola como una “manzana envenenada” y acusó al gobierno de usar la tragedia para proteger a figuras del oficialismo.
El PAN, liderado por Jorge Romero, apoyó la protección de los connacionales pero criticó la falta de diálogo previo con la oposición.
Movimiento Ciudadano se mantuvo moderado, exigiendo una investigación exhaustiva sin alinearse con la narrativa del gobierno.
Sheinbaum respondió condenando la crítica de la oposición y mantuvo su postura de unidad nacional, mientras la oposición continuó cuestionando la estrategia del gobierno.
Fuente: elpais.com



