Un avión de la aerolínea FlyDubai, con unos 180 pasajeros israelíes a bordo, descendió de 34.000 a 16.000 pies en menos de dos minutos y aterrizó en el aeropuerto Prince Sultan Bin Abdulaziz de Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudí.
La aeronave emitió primero una alerta de “emergencia general” (código 7700) y luego la cambió a 7500, señal de “interferencia ilícita”.
Israel investiga si uno de los pilotos tenía un puñal y trató de hacerse con el control del aparato para estrellarlo, según la hipótesis principal en el país.
Los vídeos y declaraciones de pasajeros difundidos tras el aterrizaje refuerzan la hipótesis de intento de toma de control por parte de un piloto.
La Fuerza Aérea israelí envió cazas en dirección a la aeronave durante el incidente y el primer ministro Benjamín Netanyahu se reunió de emergencia con el ministro de Defensa Israel Katz.
FlyDubai confirmó que se produjo un “incidente”, que la aeronave aterrizó sin problemas y que todos los pasajeros se encuentran a salvo.
Los pasajeros describen que varios adultos irrumpieron en la cabina, redujeron a un piloto y atendieron al piloto herido; vídeos muestran a un piloto con las manos atadas y a otro herido con respiración asistida.
La ministra de Transportes, Miri Regev, exigió la suspensión de todos los vuelos de FlyDubai a Israel y pidió a la Autoridad de Aviación Civil que investigue si Emiratos Árabes Unidos vulneró el acuerdo bilateral de aviación.
Fuente: elpais.com



