El presidente entrante Abelardo de la Espriella ha incorporado la fe cristiana en sus discursos y ha nombrado a funcionarios ultrarreligiosos, lo que ha generado un intenso debate sobre la laicidad del Estado colombiano. Su retiro espiritual y la presencia de la Biblia en las reuniones del futuro gabinete han sido señalados como señales de una agenda ultraconservadora que busca revitalizar valores cristianos en la educación y la cultura, poniendo en riesgo la neutralidad religiosa y la libertad de credo en el país.
Fuente: elpais.com



