El Gobierno de Trump presentó cargos de agresión, resistencia a la autoridad e interferencia contra Wilber Garcés, un migrante venezolano herido por un agente del ICE en Austin el 20 de septiembre.
La acusación, presentada ante la corte del distrito oeste de Texas, señala que dos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) participaron en un operativo sin insignias de la agencia y con una sola cámara corporal.
Los agentes identificados con las siglas LG y DF siguieron a Garcés después de que el agente DF revisara bases de datos y descubriera una orden final de deportación asociada a su nombre.
Según la declaración, el agente LG bloqueó el vehículo de Garcés y, tras una conversación en inglés, el migrante se negó a salir del automóvil, lo que llevó a una persecución a alta velocidad en una zona residencial y de comercios.
El agente LG afirmó que el espejo retrovisor del vehículo golpeó su torso mientras el automóvil se alejaba, y que la cámara corporal fue apagada cuando perdió de vista a su compañero y a Garcés.
El operativo culminó con la detención de Garcés, quien fue trasladado a un centro de procesamiento federal en Pearsall y posteriormente ingresado a un hospital tras la pérdida de movilidad y dolor en la espalda.
Un juez federal ordenó frenar la deportación de Garcés y fijó una audiencia para que comparezca ante la corte.
Fuente: elpais.com



