La Franja de Gaza se ha convertido en uno de los mayores infiernos, con la población sometida a unas miserables condiciones de vida que debieran sonrojar a la humanidad.
La economía de la atención fabrica enormes agujeros negros. Traga guerras, catástrofes y genocidios con una pasmosa velocidad que solo favorece a los criminales, conforta a los indiferentes y castiga a millones de inocentes que perecen bajo las bombas o desfallecen hambrientos y enfermos.
Fuente: elpais.com



