Después de que los terremotos sacudieran Venezuela, una familia italiana se quedó sin hogar y se vio obligada a buscar refugio en su carnicería. A pesar de pedir ayuda a la Embajada de Italia, solo recibieron una bolsa de comida y ropa para niños, lo que los llevó a sentirse abandonados en su momento de necesidad.
Fuente: elpais.com



