La construcción de un tramo de la muralla fronteriza impulsada por el presidente en una remota zona montañosa al este de la ciudad californiana genera alarma entre ambientalistas y líderes tribales.
Este reportaje fue copublicado con Puente News Collaborative, en colaboración con palabra, de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ, por sus siglas en inglés). Puente News Collaborative es una redacción bilingüe sin fines de lucro, además de convocante y financiadora de proyectos periodísticos, dedicada a producir información y noticias de alta calidad basadas en hechos sobre la frontera entre Estados Unidos y México.
En un cálido día de verano, las explosiones de dinamita retumbaron en el silencio del pico Tecate, que domina una extensa franja de desierto alto al este de San Diego. El contraste era marcado. Antes de las detonaciones, los únicos sonidos que acompañaban el paso por la senda montañosa que conduce a la cumbre eran los ocasionales llamados de aves rapaces que sobrevolaban la zona, el crujido de la vegetación seca bajo las botas de los excursionistas y el viento constante que barría un sendero polvoriento sobre la cresta. Después llegaron las excavadoras y la dinamita, cuyos estruendos resonaron por toda la montaña mientras las cuadrillas removían matorrales de chaparral y formaciones de granito que habían permanecido intactas durante milenios.
Las obras continúan. Se trata de la más reciente ampliación del muro impulsado por el presidente Donald Trump, que poco a poco se extiende a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México con el objetivo de impedir el paso de migrantes indocumentados y traficantes de drogas procedentes de América Latina.
Sin embargo, por ambiciosa e invasiva que sea, esta alta barrera de hierro, como otras construidas en zonas remotas de los casi 4.800 kilómetros de frontera entre ambos países, podría terminar alterando principalmente rituales sagrados de comunidades indígenas, así como la vida y las rutas migratorias de animales silvestres, algunos de ellos en peligro de extinción y exclusivos de esta aislada y abrupta región desértica.
Fuente: elpais.com



