El Ejecutivo de Bolivia, bajo la presidencia de Rodrigo Paz, ha retirado la wiphala y los retratos de líderes indígenas de la fachada del Palacio de Gobierno y del Museo Casa de la Libertad, reemplazándolos por iconografía republicana.

La medida, defendida por el director del museo Mario Linares como una “organización cronológica”, busca reorganizar la narrativa histórica del país y restablecer la hegemonía mestiza.

La decisión ha generado tensiones sobre la identidad nacional y la inclusión de las comunidades originarias, con críticas de que la eliminación de símbolos indígenas constituye una forma de “folclorización” y una hegemonía cultural.


Fuente: elpais.com

Crédito de imagen: El País