Un informe del Congreso calcula que el gasto hasta agosto ha rondado los 40.000 millones de dólares, mientras el inspector general del Pentágono reconoce escasez en los arsenales de munición.

El uso acelerado de munición clave está vaciando los arsenales del Pentágono de interceptores antimisiles, lo que, según el informe, afectará la inflación en EE. UU. hasta bien entrado el año próximo.

El presidente Donald Trump insiste en que la guerra está ganada y que terminará tras las elecciones de medio mandato, pese a que los últimos intercambios de ataques iraníes han mostrado mayor precisión e intensidad.

El informe de la Oficina de Presupuestos del Congreso (CBO) señala que el coste directo para EE. UU. superó los 38.100 millones de dólares el 1 de agosto y que cada mes adicional sumará entre 2.000 y 3.000 millones más.

Más de la mitad del coste, unos 21.700 millones, se ha destinado a reponer munición, incluidos 13.100 millones en interceptores, mientras que entre la mitad y dos tercios de los arsenales de Patriots, THAAD y misiles Standard se han agotado desde junio de 2025.


Fuente: elpais.com