El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán emitió una advertencia contundente sobre la seguridad de los buques enemigos en el océano Índico. El coronel Ali Mohammadi, subdirector político de la Armada del CGRI, afirmó que, en caso de una nueva guerra, atacarían buques y destructores enemigos incluso en el océano Índico.

Mohammadi cuestionó la afirmación de la Administración estadounidense de que controla el estrecho estratégico de Ormuz. Preguntó: "Si el estrecho de Ormuz pertenece a Estados Unidos, ¿dónde están entonces sus buques de guerra?" y añadió que, si el presidente de EE.UU. considera que el estrecho es suyo, debería enviar al menos un buque de guerra a la zona.

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, informó que Teherán había transmitido a Washington siete condiciones para iniciar conversaciones, entre ellas el fin de la guerra en todos los frentes, la liberación de activos iraníes congelados, el levantamiento del bloqueo naval y el compromiso de no interferir en los asuntos internos del país.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró que Irán no reabrirá el estrecho de Ormuz hasta que EE.UU. acepte las condiciones de Teherán y cumpla sus compromisos.

En el mismo contexto, el CGRI anunció la creación de una nueva estructura de control en el golfo Pérsico, en particular en el estrecho de Ormuz, como parte de medidas de seguridad y control marítimo. Se requiere que cualquier embarcación que desee cruzar el estrecho se comunique con las estaciones de la Armada iraní a través del Canal 16 de radio marina internacional.

El comunicado citado por la fuente afirmó que el estrecho permanecerá abierto, pero indicó restricciones dirigidas a Estados Unidos e Israel dentro del nuevo esquema de control. La decisión de reforzar el control del estrecho responde a amenazas militares provenientes de Washington y a agresiones previas, incluyendo un ataque del 28 de febrero.


Fuente: actualidad.rt.com