Casi diecinueve años después de aquella foto en la que un joven crack argentino bañaba a un bebé de meses, el destino cruza sus caminos en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Este domingo, el veterano genio que busca coronar su carrera y la joven estrella de la selección española se enfrentarán en la gran final de la Copa del Mundo.
Todo comenzó a salir a la luz pública en 2024, cuando Mounir Nasraoui, padre de Lamine Yamal, compartió una imagen en su cuenta de Instagram. En ella se veía a un sonriente bebé disfrutando de un baño de espuma en un pequeño balde de plástico, acompañado por su madre, Sheila Ebana, y por un jovencísimo futbolista de pelo largo. Ese futbolista era un Leo Messi de apenas 20 años.
La imagen, capturada en diciembre de 2007 para un calendario solidario organizado por el diario Sport y Unicef, permaneció guardada como un secreto familiar durante casi dos décadas.
"Bueno, he crecido un poquillo y Leo también. Ojalá que pueda enfrentarme a Lionel Messi en la final, ya que no pudimos en la Finalisíma", expresaba con timidez Lamine Yamal en una entrevista reciente con el medio 'DAZN' al contemplar la instantánea. Su deseo se ha cumplido.
El encuentro entre el futuro mito y el lactante estuvo lleno de la natural timidez de un atleta veinteañero. "Seguramente era el primer bebé que Leo había tenido en sus brazos y, claro, la interacción entre ambos fue complicada", rememora el fotógrafo.
El partido de este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey no es solo una final mundialista; es un perfecto cierre de círculo poético. Leo Messi acaba de cumplir 39 años durante el torneo, mientras que Lamine Yamal, que sopló las velas de sus 19 años el pasado 13 de julio, llevará el dorsal número 19, el mismo que un joven Messi debutó oficialmente con el FC Barcelona.
Fuente: france24.com



