El Banco de Inglaterra (BoE) custodia en sus nueve cámaras acorazadas, situadas bajo el histórico edificio de Threadneedle Street, unas 5.000 toneladas de oro, cuyo valor supera los 230.000 millones de euros. Solo la Reserva Federal de EE. UU. supera esa cantidad.
Más de 70 bancos centrales y otras entidades financieras depositan sus reservas en el BoE, que actúa como custodio y facilita la transferencia de lingotes mediante simples anotaciones en el registro contable, evitando la logística y los riesgos de mover el metal.
Los lingotes deben cumplir con el estándar London Good Delivery (mínimo 99,5 % de pureza y peso de 12,4 kg). Esta normativa permite su venta o intercambio por divisas en momentos de estrés del mercado.
El mercado de lingotes de Londres (London Bullion Market) sigue siendo el mayor del mundo, operando 24 horas al día bajo la supervisión de la London Bullion Market Association (LBMA). El BoE, aunque ya no regula el mercado, mantiene un papel de observador y proveedor de seguridad.
La reputación de Londres como depósito seguro se ha reforzado tras la Segunda Guerra Mundial, cuando el oro fue trasladado a Canadá bajo la operación “Operation Fish”. Hoy, la combinación de estabilidad política y una infraestructura de seguridad robusta sigue atrayendo a bancos centrales que buscan resiliencia ante la inestabilidad geopolítica.
Fuente: elpais.com



