El 30 de septiembre finalizó la misión militar de la coalición internacional liderada por Estados Unidos en Irak. Las últimas fuerzas de Estados Unidos y de la coalición abandonaron las bases iraquíes.

El Gobierno iraquí presentó la retirada como un paso hacia la plena soberanía y aseguró que ya no existen bases militares extranjeras en el país y que las fuerzas nacionales controlan todo el territorio.

Saad Maan, jefe de la Célula de Medios de Seguridad de Irak, declaró que el país estaba preparado para asumir plenamente la gestión de la seguridad tras la retirada de las fuerzas de la coalición.

El Gobierno iraquí señaló que espera incorporar nuevos sistemas de defensa aérea procedentes de Corea del Sur, Turquía y EE. UU., sin precisar fechas de entrega.

Las autoridades del Kurdistán iraquí expresaron preocupación por la pérdida de determinadas capacidades, especialmente de defensa aérea.

Varias formaciones armadas, aunque formalmente integradas en las Fuerzas de Movilización Popular, conservan estructuras y capacidad de actuación propias.

Algunas facciones, entre ellas Kataib Hezbolá y Harakat Hezbolá al Nujaba, rechazaron públicamente entregar sus arsenales mientras continúe la presencia de tropas extranjeras o aparezca aviación "hostil" en el espacio aéreo iraquí.


Fuente: actualidad-rt.com