Rusia ha intensificado el empleo de los drones a reacción Geran‑3, registrando 2.800 ataques en agosto, según datos de la Fuerza Aérea ucraniana. Estos drones, propulsados por turborreactores, alcanzan velocidades superiores a 480 km/h, lo que dificulta su intercepción por los sistemas de defensa de Kyiv.

El presidente Volodymyr Zelensky calificó los ataques como "un horror" y señaló que, en la oleada del 1 de septiembre, dejaron al menos 12 muertos y 20 heridos, entre ellos seis trabajadores ferroviarios.

Expertos como Marina Miron (King's College London) explican que la rapidez de los Geran‑3 supera la capacidad de los interceptores ucranianos, obligando al país a buscar misiles capaces de igualar esa velocidad. Cuatro empresas ucranianas ya están probando dichos misiles bajo la dirección del ministro de Defensa Yevhenii Khmara.

Los drones provienen en parte de motores fabricados en China y se lanzan desde la base de Tsymbulova, en la región de Oryol, a unos 175 km de la frontera con Ucrania. La instalación ha sido adaptada con rieles más largos para acomodar estos sistemas.

Analistas de la Fundación para la Defensa de las Democracias y del centro RAND advierten que la línea entre drones de ataque y misiles de crucero de bajo costo se está difuminando, lo que complica aún más la defensa aérea ucraniana.


Fuente: bbc.com