El anuncio del mandatario de erradicar los procesos electorales sella la deriva autocrática en el país centroamericano y abre paso a una nueva dinastía familiar. La exguerrillera e historiadora nicaragüense Mónica Baltodano considera que la decisión de Ortega es una expresión del descaro con el que están manejando el poder.
Fuente: elpais.com



