El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó a la administración de Donald Trump a reanudar las deportaciones de migrantes a terceros países mientras el caso sigue en trámite judicial. La medida permite que el gobierno envíe a migrantes a instalaciones en países como Yibuti o Sudán del Sur bajo la política de terceros países.
La decisión se emitió como una resolución de emergencia y no incluyó una explicación detallada. Las tres juezas liberales, Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson, disintieron.
El juez federal Brian Murphy, con sede en Boston, había ordenado en abril la suspensión de las deportaciones a terceros países y había declarado ilegal el procedimiento por no brindar a los migrantes una oportunidad adecuada para exponer riesgos de seguridad o riesgo de tortura.
El Departamento de Justicia argumentó ante la Corte que los gobiernos con los que se han alcanzado acuerdos ofrecen garantías de que las personas no serán objeto de persecución ni tortura.
La decisión es temporal, porque el Supremo anunció que tramitaría el caso con celeridad y escucharía los argumentos orales en diciembre, preparando así el terreno para un fallo definitivo el próximo año.
Fuente: elpais.com



