Ningún mapa es una representación perfecta de la realidad; al pasar de una esfera a un plano siempre se produce alguna distorsión. La proyección de Mercator, creada en el siglo XVI para la navegación, mantiene la dirección pero exagera el tamaño de las regiones cercanas a los polos.
En una votación histórica, Togo y la Unión Africana impulsaron una resolución que sugiere adoptar la proyección Equal Earth, diseñada en 2018 y que conserva las áreas relativas de los territorios, aunque deforma formas y distancias. La ONU aprobó la medida, aunque Estados Unidos votó en contra, calificándola de “superflua”.
El objetivo es avanzar hacia una cartografía más equitativa, sin prohibir el uso de Mercator en contextos de navegación aérea o marítima. La iniciativa destaca la carga social de los mapas y cómo la representación distorsionada de África ha influido en percepciones y políticas públicas.
Fuente: elpais.com



